Nació en Marsella (Francia) el 23 de junio de 1972. Sus padres Ismail y Malika eran del pueblo de Aguemone, en la región Kabylie de Argelia del norte. Fue el más joven de 5 hijos: Djamel, Farid, Nourredine y Lila, que crecieron en La Castellane, un complejo de viviendas patrocinado por el gobierno, en los suburbios del norte de la ciudad (el Quartier Nord). Desde muy pequeño sintió afición por el bádminton. A los seis años empezó a practicar el judo. Pocos años después acudía al estadio de Marsella, y se volvió admirador del futbolista uruguayo Enzo Francescoli, apodado el "Príncipe", que por entonces jugaba en el Olympique de Marsella. De hecho, su primer hijo lleva el nombre de Enzo. Aunque siempre con mirada respetuosa a su compatriota Platini, del cual portaba con honor y majestuosidad el número 10 con la selección gala. Con 14 años dejó su familia y se marchó al AS Cannes. Allí vivió en la casa de un directivo del club, Jean Claude Elineau, que le acogió y le trató como a un hijo. Su formación fue estricta.
miércoles, 17 de junio de 2015
Historias de niños H1
Con 3 años Airam Castro solo quería jugar al fútbol. Un día los padres decidieron ponerlo en un equipo y Airam se divertía con sus amigos.
Con 8 años ya era benjamin, era muy bueno y se divertía con sus grandes amigos. Un día Airam se lesionó y se perdió un montón de partidos, pero sus compañeros le animaban para que se recuperara. Al final lo consiguió, jugó feliz y marcó muchos goles.
Firmado: Airam Castro Suarez
8 años. Tenerife
martes, 16 de junio de 2015
"Inaudito"
El 25 de mayo de 2014 el diario as se hacía eco de esta noticia. Yo creo que sobran los comentarios.
lunes, 15 de junio de 2015
UNO POR CADA LADO
Pablo tiene 5 años, está loco de alegría porque su padre lo va a apuntar en un equipo de fútbol, por fin va a poder jugar con otros niños y no ve el momento de ponerse las botas para meter el primer gol. Ese es todo su objetivo. Un equipo lleno de niños, unas botas de fútbol y un balón para meter su primer gol.
Antonio tiene 35 años, es el padre de Pablo. Ha visto algo en su hijo que le ha hecho pensar que puede llegar a ser el nuevo messi. Ha buscado un equipo donde priorizan los resultados a la evolución técnica, táctica y personal del niño. Tiene prisa en que Pablo gane títulos y se haga conocido.
Cinco años después Pablo es un niño triste, no le gusta entrenar y ya no se acuerda cuando fue la última vez que disfrutó en un campo de fútbol. En sólo cinco años Antonio acabó con las ilusiones de su hijo.
Fútbol de corazón
Con este blogs intentaremos que la cordura vuelva a este maravilloso deporte que tantos niños practican por todo el mundo y no necesita de traduccion